Las ‘Exequias Musicales’ de Heinrich Schütz (Musicalische Exequien) fueron compuestas en Dresde (Alemania) en 1636 por encargo del mecenas del propio compositor, el conde Von Reuss, por lo que esta obra puede considerarse como el primer ‘Requiem Alemán» de la historia de la música. Junto con esta obra, piezas a doble coro de Victoria, Giovanni Gabrieli y el famosísimo Miserere de Gregorio Allegri, conforman un programa donde el esplendor vocal es el protagonista.